Marina
Yo era una persona vergonzosa, tímida… y empecé a sentir una seguridad que nunca había sentido.
Marina llegó a la formación después de haber recorrido ya otros caminos de desarrollo personal. Su reto no era simplemente aprender otra técnica: necesitaba algo que pudiera empezar a aplicar realmente.
Comenzó trabajando sobre ella misma.
Desde el principio puedes empezar ya a aplicar cosas.
Marina cuenta que, al empezar a utilizar lo aprendido, comenzó a notar cambios en su propia experiencia y, sobre todo, algo que hasta entonces le había costado mucho encontrar: seguridad.
Una seguridad que jamás había sentido.
Y una calma, mucha calma… y sensación de libertad.
De trabajar en ella a crear algo propio
Ese proceso terminó llevándola también a confiar en su capacidad para ayudar a otras personas y a construir una propuesta propia.
«Tenía la confianza absoluta para saber que puedo ayudar a mucha gente.»
Marina desarrolló posteriormente su propio programa, «El Código de la Piel», a partir de su experiencia, su recorrido y las herramientas que fue incorporando.